La Cocinera Políglota
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EL ARTE DE MANTENER LAS MULETAS DE PIE y de marcarse un chotis

Nos puede suceder a cualquiera. Tan pronto vamos por la calle luciendo palmito, un hoyo aquí, un mal tropezón y... ¡zas! nos encontramos con un tobillo roto, una pierna escayolada y utilizando muletas por primera vez en nuestra vida para podernos desplazar.


Durante las horas de obligado reposo, el panorama puede resultarnos deprimente. Bajamos la vista y nos encontramos una desoladora visión: una especie de inmenso juanete blanco (que variará de tamaño dependiendo de la destreza del sanitario que nos atendió ) rodea nuestro pie, dedos de color violáceo, de tamaño considerablemente superior al habitual, gélida temperatura de los mismos.
Así y todo deberemos sobreponernos y superar tal situación.


En primer lugar es necesario habituarse a mantener el equilibrio sobre un único pie y ambas manos, ayudándonos eso sí de las susodichas muletas. Lo demás irá llegando por sí solo.


Los dos primeros días la tendencia al "caminar" es la de dejar la pierna lesionada hacia abajo en posición habitual, ya que así lo hemos hecho siempre y a dar pasitos muy cortos. De repente y sin saber muy bien cómo uno se suelta , como si de un crío de un año se tratase, perdiendo el miedo e incluso mostrando la confianza y orgullo de quien sabe estar haciendo las cosas bien.
Es entonces cuando se acrecentará el ritmo, no siendo necesario detenerse entre paso y paso. Será en este periodo de euforia e ímpetu cuando podremos alcanzar velocidades nada desdeñables y comparables a las conseguidas por el mismo Forrest Gump en su máximo apogeo cuando cruzaba campo a través.


Es durante este proceso cuando comprobaremos que "cunde más" si llevamos la pierna lesionada flexionada por delante nuestra, a modo de estandarte, abriéndonos camino, en una estampa que nos recordará las cigüeñas y flamencos.


Como la convalescencia será prolongada tendremos que realizar necesariamente ciertas actividades por más que nos prescriban reposo. Nos será de utilidad colocar sillas en lugares intermedios que harán más llevaderos nuestros desplazamientos, sobre las cuales podremos sucumbir y "estirar la pata" tras algún agotador esfuerzo.
Cuando queda superado dicho tema aparecerá otro más complicado: el de transportar cualquier enser. No olvidemos que no nos quedará ninguna mano libre, pues ambas irán apoyadas sobre las muletas.
Mi consejo personal: tenga siempre a mano en lugares estratégicos de la vivienda bolsas de plástico de tamaño intermedio. En ellas podrá depositar por ejemplo su ropa interior usada e incluso la que su marido olvidó en el cuarto de baño y llevarla hasta el lavadero. Ésta irá enganchada en el mango de la muleta cuando caminamos. Será aquí mismo donde apoyaremos la pierna en más de una ocasión. Aunque a alguien le pudiera parecer no se trata de chulería alguna. Muy al contrario, ¡qué descanso cuando no existe otra posibilidad y podemos librarnos del peso de la pierna y el de la escayola por unos momentos aunque sea en un lugar tan poco lógico ni adecuado como un pequeño mango de media cuarta de largo!
Si se trata de objetos pequeños la solución resulta simple. Un bolígafo, un pañuelo, un cupón de la suerte, etc. simplemente lo transportaremos en el bolsillo. Al tratarse de una toalla o prenda de similares características, nos la echaremos al hombro, tipo mariachi y procederemos la marcha.


Asimismo se verá obigado frecuentemente a practicar el lanzamiento a distancia. Cuando nos encontamos a medio camino desde que hemos asido algo y el lugar donde lo debemos depositar, lanzaremos tal objeto y así nos evitaremos dar varios pasos más en tan lamentable situación, asegurándonos eso sí que aterrizará en buen estado. Es cuestión de decisión, buen tino y práctica. Con el tiempo y la experiencia usted podrá convertirse en experto revoleador.


Cuando inevitablemente debemos dejar las muletas p.e. al sentarnos en una silla o inodoro, al acostarnos, etc., llegará el momento crucial. Deben quedar las dos de pie, que no se deslicen, que no molesten y que estén accesibles en el momento de volverlas a emplear.
Podrán quedar ambas juntas a modo de ramillete en un rincón, a izquierda y a derecha de nosotros, sobre una superficie baja y consiguientemente en larga diagonal...
Sucede en ocasiones y de forma imprevisible que, tras apoyarlas éstas se girarán a gran velocidad sobre sí mismas como si poseyesen vida propia.



Supongamos que ya están apoyadas y aún nos encontramos a una pequeña distancia del punto exacto en el lugar elegido. Es aquí cuando haremos un último esfuerzo y, sobre nuestro pie sano daremos pequeños pasos que generalmente formarán un círculo o semicírculo, a la usanza de las auténticas castizas madrileñas marcándose un chotis.


Ciertas variaciones conllevará la convalescencia. Inesperadas callosidades aparecerán en sus manos, consecuencia del novedoso esfuerzo.
Aproveche la ocasión para designar sus platos favoritos con nuevos términos gastronómicos: Potaje Cojo o Revuelto Malapata
¿Qué reacción cree usted que tendría él si ella le susurra al oído con insinuante complicidad?: ¿Te apetecería acariciarme las pantorrillas?


Descubriremos con sorpresa cuán bondadosa resulta ser la mayoría de la gente que nos rodea y así, la silla de ruedas donde nos desplazaremos en nuestras revisiones traumatológicas periódicas podrá ser conducido por cualquier bondadoso desconocido que de manera altruísta se presta a ello, los repartidores a domicilio se prestarán por iniciativa propia a cerrar ellos mismos la puerta , en todos ellos apreciaremos la compasión reflejada en su rostro. Degustaremos deliciosos menús , preparados por las generosas manos de familiares y amigos, dándonos la sensación de estar celebrando la Navidad con antelación.


Con todo, pídale a Dios no tener que asistir a un besamanos, a quien también evocaremos y agradecermos cuando, al fin es retirada la escayola y puede felizmente fluír el agua de la ducha por igual por ambas extremidades en una especie de catarata salvaje.

01:00 | Toñi Flamil | 2 Comentarios | #

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Comentarios

1
De: Aquí Pato Rojo Fecha: 2005-01-06 19:09

¡Bienvenida a Blogalia!

Ha sido toda una sorpresa encontrar tu blog.

Un saludo



2
De: Antonio Fecha: 2007-03-14 18:51

donde colocar cuando se usa una sola muleta, en la parte contraria de la pierna dañada o en la misma parte????



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